Por pares
08 enero, 2007
  Fracaso del Presidencialismo (foxista)
FelIz anio, El jueves 4 de Enero intentE publicar el siguiente escrito como contribución a “Por Pares”. Es una nota que apareciO en el diario “Excelsior” el 22 de Diciembre pasado, por el conocido analista JosE Antonio Crespo. Creo que su texto describe bien lo que se viviO con el llamado “presidente del cambio” (que terminO por ser una “vedette” barata y ridIcula, y junto a su esposa, un Emulo de Carlos MEnem y "La Boloco") y lo que se espera, desde esa perspectiva, para este sexenio. Lamento no haber podido subir el escrito, pero ya estA aquI.

---------------------------------------------------------------------------------

Fracaso del Presidencialismo
(José Antonio Crespo. “Excelsior”,
sección Horizonte Político, 22 Diciembre 2006.)

Vicente Fox, se dice insistentemente, nunca entendió lo que era el Estado ni el gobierno ni la democracia ni la política. Durante la elección presidencial (misma que ganó, según se ufana con cinismo) debió adoptar la función de jefe de Estado, de arbitro político y no la de jefe de partido. Eso hubiera ayudado mucho a evitar la difícil situación política en la que nos hallamos. Paradójicamente, Fox pudo haber sido un estupendo jefe de Estado… de haber vivido en un sistema parlamentario, donde la jefatura de Estado y al de gobierno recaen en distintas personas. El primero normalmente se dedica a cubrir actos protocolarios, inaugurar obras, asistir a ceremonias y cenas de oficiales. Justamente lo que le gustaba mas, lejos de la pesada responsabilidad de tomar decisiones de gobierno. En un parlamentarismo, Fox, como jefe de Estado, no hubiera hecho el daño que hizo al país y a la democracia. Pero Fox nunca fue partidario del sistema parlamentario, mas por ignorancia que por convicción (pues cuando se ha referido a ese sistema se detecta que no lo comprende cabalmente).Pero si bien por estos días predominan las criticas a la innegable incompetencia política de Fox, el fracaso y la inmovilidad de su gestión no son atribuibles exclusivamente a el. Buena parte de la explicación radica en lo inadecuado del régimen presidencial que adoptamos como régimen político desde 1824 (pese a sus eventuales interrupciones). Viene, por un lado, como característica del presidencialismo, la insana fusión de las jefaturas de gobierno y Estado en la misma persona. Dice al respecto el estudioso estadunidense Robert Dahl: “Queremos que (nuestros presidentes) vivan tanto en el mundo real de la política cotidiana (jefe de gobierno) como en un mundo imaginario superior a la política (jefe de Estado)…La imposible mezcla de roles que se espera que juegue un presidente asigna una pesada carga no solo sobre el implicado, sino también, y esto es mas importante, sobre los votantes”. Más aun cuando esa persona a la que se le pide jugar simultáneamente en el mundo real (México) y en el ideal (Foxilandia), es un inepto (como Fox) o un lunático (como George W. Bush). Pero el presidencialismo implica riesgos incluso mayores. Dado que el Legislativo y el Ejecutivo se eligen directamente por los ciudadanos, pueden dar lugar o bien a un gobierno unificado (donde el mismo partido que gano el Ejecutivo tiene mayoría en el congreso) o a uno dividido, que genera mas bien parálisis, confrontación, rivalidad de poderes y puede provocar una grave crisis constitucional. Cuando prevalece el Ejecutivo, entonces tendemos al autoritarismo. Cuando se impone el Congreso, tendemos a la anarquía. Lo que se nos escapa es justamente lo que se halla en medio de los dos extremos: la gobernabilidad democrática. A ello se refería Emilio Rabasa e 1912: “El hecho de compartir dos órganos distintos la representación de la voluntad del pueblo, crea entre ellos un antagonismo inevitable… Pugnando cada uno por ensanchar su acción a costa del otro, el Legislativo propende a convertir el gobierno en anarquía congresional y el ejecutivo a llevarlo a la dictadura”.Parte del problema, en particular al prevalecer un gobierno dividido, es que la oposición puede fácilmente quedar resentida al despojarla de todo cargo en la administración pública (que toda queda con el ganador), lo que provoca una actitud, no de colaboración, sino de confrontación y revancha. Justamente eso ocurrió durante el gobierno de Fox, donde el PRI decidió que el panista era “un peligro para Mexico”, por lo cual mientras peor le fuera al Presidente, mejor le iría al país. En realidad había detrás una estrategia para que los ciudadanos añoraramos la destreza de los priístas frente a la flagrante incompetencia de los panistas. Este choque entre oposición legislativa y gobierno es evidentemente peor cuando los opositores sienten que la elección presidencial les fue robada, como es ahora el caso con el PRD, segunda fuerza en la Cámara baja y tercera en el senado. Desde luego, esta desventaja puede ser compensada mediante un gobierno de coalición, donde se invita a algunos partidos de oposición a cogobernar con quien detenta el ejecutivo en torno a un proyecto común, intercambiando algunas carteras en el gabinete, por los votos necesarios para conformar mayorías en el Congreso. Esa fue la propuesta que le hizo Felipe Calderón al PRI. Pero al parecer la oferta fue muy pobre en el numero e importancia de las carteras, por lo que ese partido cálculo que le sería más rentable negociar reforma por reforma y acuerdo por acuerdo (cooperación que seguramente venderá a precio de oro). Pero ya sabemos como se las gastan los priístas: cobran primero y luego no pagan. De modo que Calderón podría enfrentar una situación parecida a la que afronto Fox. En todo caso, el problema con el presidencialismo mexicano es que solo ha funcionado históricamente cuando se mueve dentro del autoritarismo (como con Benito Juárez, Porfirio Díaz o el régimen priísta), pero cuando penetra en aguas democráticas tiende a paralizarse, a aproximarse a los linderos de la ingobernabilidad. El historiador William Fowler, experto en el presidencialismo mexicano, destaca “la paradójica necesidad del pueblo mexicano de tener un Presidente fuerte y un Congreso fuerte al mismo tiempo. Pareciera que los mexicanos quieren evitar el arribo al poder de líderes prepotentes, pero se rebelan contra aquellos presidentes que, por acatar las ordenes del Congreso, son tildados de débiles”. Así es. Y eso es propio de un régimen adoptado de una experiencia política e histórica –la estadounidense- muy atípica y totalmente ajena a la nuestra.
 
Comentarios:
Hola,espero q´te encuentres muy bien por estos andares de la vida y que este año que empieza sea aún mejor que el pasado, q´todos tus sueños los lleves muy alto, pero sobretodo nunca dejando de soñar. Te dejo una gran sonrisa y mucha vibra buena siempre.....
 
Mi FU :

Finalmente lo subiste.... jajajajaja....

Ni presidente fuerte ni congreso fuerte..... eso vamos a tener este sexenio..... otro más que se nos va a ir en blanco.... chaleee... (y ojalá sea en blanco y no en rojo)
 
Pues esperemos que con Felipe sea mejor, es dificil que sea peor.

Aunque la verdad se extraña Foxilandia.

La verdad es que ultimamente solo queda irse con el menos peor de las contiendas politicas. Ni Lavestida ni el Peje inspiraban.
 
Nuestro Congreso debe consolidar su lugar de primera importancia en la vida pública. Es en el Congreso donde se debe definir qué país queremos ser, ahí se debe proponer, discutir, analizar y acordar. Para ello nos falta mucho, lo primero debe ser la tolerancia.
 
Pero el Congreso se mueve por todos los motivos menos por los del pueblo, eso es una realidad.
Y es verdad, los priístas perdiendo ganaron, pq sus votos los venderán a precio de oro en cada paso en las sesiones...crioque estamos igual o peor.
 
Habrá que empezar por acabar con ese concepto de autoritarismo y empezar a reflexionar sobre lo que significa la autoridad y desde luego, actuar.
 
Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]





<< Página Principal
Varios pares de manos, desde distintos lugares de México, expresamos nuestro anhelo democrático. Qué cambio queremos y porqué.

Archivos
septiembre 2006 / octubre 2006 / noviembre 2006 / diciembre 2006 / enero 2007 / febrero 2007 / marzo 2007 / abril 2007 / mayo 2007 / junio 2007 / julio 2007 / agosto 2007 / septiembre 2007 / octubre 2007 / noviembre 2007 / diciembre 2007 / enero 2008 / febrero 2008 / marzo 2008 / mayo 2008 / junio 2008 / julio 2008 / agosto 2008 / septiembre 2008 / octubre 2008 / noviembre 2008 / enero 2009 / febrero 2009 / marzo 2009 / agosto 2009 / septiembre 2009 / octubre 2009 / noviembre 2009 / enero 2010 / febrero 2010 / marzo 2010 / mayo 2010 / junio 2010 / julio 2010 / agosto 2010 / septiembre 2010 / octubre 2010 / noviembre 2010 / diciembre 2010 / enero 2011 / febrero 2011 / marzo 2011 / abril 2011 / mayo 2011 / junio 2011 / septiembre 2011 / octubre 2011 / noviembre 2011 / diciembre 2011 / enero 2012 / febrero 2012 / marzo 2012 / abril 2012 / mayo 2012 / junio 2012 / julio 2012 / agosto 2012 / noviembre 2012 / marzo 2013 / agosto 2013 / marzo 2014 / mayo 2015 /


Powered by Blogger

Suscribirse a
Entradas [Atom]