Etiquetas: Pemex, petróleo, Proceso electoral 2012
El 8 de abril de 2008 el jefe del poder ejecutivo federal propuso al Congreso de la Unión una reforma a la legislación en materia petrolera. En su propuesta, el ejecutivo pretendía que todas las actividades de esta industria: exploración, explotación, transporte por ductos, almacenamiento y refinación, fuesen ejecutadas por empresas privadas, nacionales y extranjeras. Tal forma de operación la prohíbe expresamente la Constitución, al señalar que en materia de petróleo no se otorgaran concesiones ni contratos, ni subsistirán los que se hubieren otorgado, para ello fue creada Petróleos Mexicanos, para no recurrir a la participación privada. La aprobación de esa propuesta fue detenida por la movilización del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo y por la acción de los legisladores del Frente Amplio Progresista -FAP- en sus respectivas Cámaras, hasta lograr la celebración de un debate que se efectuó en el Senado de la República. En el debate se dejó muy clara la intención privatizadora del gobierno y surgieron planteamientos concretos para una reforma dentro del marco constitucional. El Partido Revolucionario Institucional -PRI- presentó al final del debate su propuesta muy coincidente con la del gobierno. De lo debatido, surge la iniciativa de reforma preparada por expertos en la industria, intelectuales y académicos, avalada ésta por el Movimiento y presentada por los legisladores del FAP al Congreso como una iniciativa formal.
La Comisiones Legislativas dictaminaron las iniciativas. Las Cámaras, de Senadores primero y luego la de Diputados, aprobaron los dictámenes sin cambios. En esos dictámenes hay algún avance de lo propuesto por el FAP. Se detuvo la pretensión de otorgar la refinación del petróleo, y por la tanto la producción de gasolinas, mediante contratos con empresas privadas.
En la nueva Ley de Petróleos Mexicanos se le dan facultades a esta empresa del Estado para otorgar contratos a empresas privadas para exploración y explotación de yacimientos. Esto resulta violatorio de lo establecido en la Constitución. Es cubrir de legalidad aparente a una práctica que Petróleos Mexicanos ya ha estado propiciando con empresas petroleras transnacionales. Es un pendiente que habrá que cambiar, cuando se cuente con una mayoría legislativa que esté dispuesta a hacer valer lo establecido en la Ley Suprema. Aún queda el recurso de la acudir ante la Suprema Corte de Justicia de la nación. Ya se verá lo que pase.
El Movimiento recurrió al Congreso para hacer valer su punto de vista, que es congruente con la Constitución. No se tuvieron, ni se tienen, los legisladores necesarios para integrar una mayoría que haga prevalecer la letra y el espíritu de la Constitución ante la avasalladora que representa concurrencia del partido del gobierno y la tercera fuerza política, el PRI. Ese es el principal pendiente y habría que resolver cómo integrar esa mayoría legislativa, con quiénes. Esa es la cuestión, sí se quiere seguir transitando por la vía del orden constitucional como la mayoría de los mexicanos lo acepta. Porque ya está visto que otra vía como la armada no la acepta la mayoría de los ciudadanos, así ocurrió en 1994 con el alzamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional -EZLN-. Entonces casi todos llamaron a un arreglo pacífico del conflicto, que aún prevalece con el deterioro de la presencia del principal líder de ese alzamiento.
Una oportunidad de obtener una mayoría legislativa son las elecciones que tendrán lugar en julio de 2009 para renovar la Cámara de Diputados. Para ello se requiere de una gran alianza con todas las fuerzas progresistas, no sólo de izquierda, candidatos que sean ciudadanos ejemplares y que estén convencidos de que una lucha legislativa no sólo se gana con movilizaciones en las calles, sino con votos en el Congreso. Se requieren ciudadanos conocedores de los temas que afectan a los intereses de la nación y que tengan propuestas de cómo abordarlos y resolverlos, mediante modificaciones a leyes que han propiciado la desigualdad entre los mexicanos y limitado el desarrollo económico, que piensen y actúen en cerrar esas enormes brechas que dividen y que trabajen en nuevas leyes para un desarrollo sustentable. Se requiere patriotismo.
El partido más importante que han conformado las izquierdas mexicanas –el Partido de la Revolución Democrática- se ha deteriorado a tal grado de llegar a un enfrentamiento interno por su dirigencia que sus propios órganos no pudieron resolver. En su enfrentamiento, recurrieron a la autoridad judicial que le ha dado la dirigencia de ese partido a la fracción que ha usufrutuado las parcelas de poder que con el voto de los ciudadanos interesados en el cambio ha conquistado la izquierda y que no ha sabido ampliar. La otra fracción, la del candidato que estuvo en la antesala de la Presidencia de la República en 2006, mantiene un radicalismo que lejos de ampliar las perspectivas de desarrollo y crecimiento de la izquierda, ha disminuido su electorado. Y los ciudadanos sin partido nos mantenemos expectantes de lo que acontece. También proponemos y debiéramos ser escuchados.
Está la oportunidad de una propuesta legislativa para 2009, impulsada por ciudadanos y los partidos que quieran sumarse a ella. Habría que trabajar en la plataforma a proponer a toda la sociedad. Una propuesta incluyente, que privilegie la atención de los grandes rezagos sociales: educación, salud, energía, infraestructura, que alejen a la mayoría de la pobreza que padece actualmente. Una propuesta de ciudadanos para ciudadanos. Ya se ha visto, con el despliegue del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, que los ciudadanos están en la mayoría de los casos muy por encima de los políticos profesionales de los partidos. Finalmente la soberanía de la nación radica en sus ciudadanos y somos los ciudadanos los que votamos.
Hoy, miles de ciudadanos nos manifestamos en la ciudad de México. En defensa del petróleo, de la economía popular y de la soberanía nacional.
¿Qué conviene a México, seguir exportando crudo e importando gasolinas o desarrollar una cadena productiva?
El Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo ha obtenido un triunfo parcial al incorporarse a la reforma aprobada en el Senado de la República varias de sus propuestas, lamentablemente para el país, no todas. Éstas fueron elaboradas por un grupo de intelectuales, científicos y expertos en temas energéticos. El Frente Amplio Progresista las hizo suyas y sus legisladores las presentaron al Congreso de la Unión. Escribo estas líneas cuando está pendiente el proceso legislativo en la Cámara de Diputados. El Movimiento sigue insistiendo en que sus propuestas queden en las leyes que se están reformando, muy enfáticamente lo relativo a no permitir que se otorguen contratos para la exploración y explotación de yacimientos petroleros en paquetes a empresa privadas, que tampoco se apruebe lo relativo a los bonos ciudadanos propuestos por el jefe del poder ejecutivo federal, ya que sí Petróleos Mexicanos –Pemex- es de todos, no es aceptable que unos cuantos puedan ser tenedores de partes aunque fueses mínima, de su capital, porque eso es un bono. Por ello la gente sale a la calle, no porque le guste la oposición a ultranza.
Desde la década de los ochentas del siglo XX se ha seguido la política de altas exportaciones de petróleo crudo, extraído de nuestro subsuelo o debajo de las aguas del Golfo de México y enviado al exterior. En este año los precios se elevaron más allá de lo previsto y al igual que en años anteriores se han obtenido recursos adicionales por su exportación sin que eso signifique una mejoría de la economía nacional y por lo tanto de la calidad de vida de los mexicanos, la mayor parte se esos recursos se han dedicado, especialmente en el sexenio anterior, al gasto corriente del gobierno, no a la construcción de infraestructura que permita mejores condiciones para el desarrollo, también se han dedicado buena parte de esos recursos a los gobiernos estatales que lamentablemente los han utilizado más para la promoción personal de sus titulares y no para programas de educación o salud que sería cuestiones básicas a resolver y que a la larga son mejores para la gente.
No conviene seguir esa política de exportación de crudo. Lo que conviene es transformar en nuestro propio suelo el crudo en combustibles para el transporte y la industria. Se puede señalar que ante la crisis de los EE UU, que ya ha impactado a la economía mexicana, el gobierno ha rectificado y ha anunciado que se construirá una refinería. Se escuchan en la radio cientos o miles de spots repitiéndolo. No solamente se requiere de una nueva refinería. Los expertos que participaron en el debate petrolero que organizó el Senado explicaron que se requieren de al menos dos refinerías que se agreguen a las seis existentes. Al entrar en vigor la reforma a Pemex, éste tendrá autonomía para decidir sus operaciones, entre lo que tiene que decidir es dónde ubicar la refinería nueva. Ya existen en Cadereyta, Nuevo León; Salamanca, Guanajuato; Madero, Tamaulipas; Tula, Hidalgo; Minatitlán, Veracruz y Salina Cruz, Oaxaca. Con este mapa se puede pensar que se requieren de nuevas refinerías en la región del pacífico centro y norte. Ya varios gobernadores están haciendo cabildeos para esa nueva planta industrial. Un primer ejercicio del Pemex renovado, con la reforma ya vigente, es decidir con un criterio técnico económico dónde ubicar su nueva refinería y decidir sobre la construcción de otra más al menos. No más influencia nociva en la industria petrolera. Lo escrito viene al caso porque el ex secretario de energía, ex candidato presidencial y actual senador Francisco Labastida dijo en una entrevista televisiva que él recordaba que al menos tres directores de Pemex habían tomado decisiones en contra del interés nacional. Así lo dijo el actual presidente de la Comisión de Energía del Senado de la República en entrevista con Carmen Aristegui en CNN el 21 de octubre, evadiendo la insistencia de la entrevistadora, no dijo los nombres de esos ex directores.
Volviendo la cuestión de la exportación del crudo. No conviene exportarlo, aunque fuese muy caro. Lo primero que hay que resolver es la situación de las reservas. Se sabe que las reservas mexicanas probadas de crudo dan, al mismo ritmo de explotación actual, para nueve años más. Por ello lo que se requiere de inmediato son trabajos de exploración para definir qué otras reservas de las probables pasan a ser probadas, es decir que se tenga la certeza de que están en nuestro subsuelo continental o debajo del mar para poder contar con ellas en los escenarios de la explotación futura. Y es éste uno de los puntos que el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo insiste en que no deben participar empresa privadas, nacionales o extranjeras, salvo para la provisión de equipo y tecnología, no para participar en la acción directa que corresponde exclusivamente a los mexicanos, específicamente a Pemex. Conviene transformarlo, el petróleo crudo, en combustible para la industria y el transporte, ya que no se tendrán en lo inmediato otros tipos de energéticos sustitutos, para el desarrollo de las fuentes que generen estos de requiere de más tiempo. La disponibilidad actual es muy limitada, tanto la de paneles solares como de aerogeneradores, y de éstos no se puede esperar en lo inmediato capacidad firme, el viento no tiene palabra, simplemente sopla o no, y al no haber viento no hay energía que transformar.
Hasta que se tenga la garantía de contar con el petróleo necesario para satisfacer las necesidades de los próximos años, veinticinco o más es un buen horizonte, no debe extraerse crudo indiscrimidamente para la exportación. Cuando se tenga esa certeza y se cuente con alternativas energética viables, especialmente para el transporte y la industria, se podrá intensificar la explotación del crudo, no para exportación, sí para su transformación mediante la petroquímica como parte inicial de una cadena productiva. No conviene exportar crudo, sí conviene exportar productos elaborados para su uso final. Esto desarrollará la industria nacional, creando los empleos que muchos mexicanos demandan y obteniendo para el país mayores divisas. A este respecto ya existe un mandato legal que Pemex tiene que cumplir, lo establece el artículo 4o bis de la reformada Ley Reglamentaria del Artículo 27 en Materia de Petróleo, éste dice:

La situación mundial del petróleo se hace más crítica. Las reservas en el mundo se van agotando. Dos terceras partes de éstas están en Medio Oriente. La mayor demanda de hidrocarburos va cambiando. China e India están elevando a un ritmo fuerte sus consumos, desplazarán respectivamente a EE UU y Japón en su gasto. Un buen negocio para México puede ser el intercambio de petróleo ya procesado por tecnología, ya que se le incorpora valor al transformarlo, se generan empleos, se gana.
Es previsible que el precio del petróleo se mantenga alto y se incremente más su precio en el futuro. Por ello nuestro país que es productor de este recurso no debe exportarlo sin tener la certeza de que seguiremos contando con él en el futuro inmediato y a mediano y largo plazo. Es una fuente de divisas, sin embargo una parte importante de ellas se van por la importación de gasolinas que ya llega al 40% del consumo nacional. Es mejor producir aquí esas gasolinas que importarlas.
Seguir vendiendo el petróleo crudo exportándolo es un error. En el futuro que no tenemos resuelto podemos carecer de hidrocarburos e importarlos nos costaría mucho más. Lo lamentaríamos. Ese escenario debe evitarse.
La reforma petrolera tan discutida y ya aprobada por el Senado, no será la última que se haga, sin embargo su aplicación marcará el uso de nuestros hidrocarburos en lo inmediato. Por ello, lo que no se logre ahora, sí fuese el caso, ya habrá oportunidad para lograrlo. Recuerdo un fragmento de un poema de Mario Benedetti “… y las victorias llegarán despacio, como siempre han llegado todas las victorias”.
La primavera, el verano y el otoño de 2008 ya están en la historia reciente de las luchas del pueblo mexicano por un mejor futuro. En esta ocasión por el petróleo. Miles, millones aspiramos a contar con una industria petrolera que sirva al interés de la Nación. Por ello salimos a las calles, a las plazas, nos expresamos en los medios, creamos medios para expresarnos. Recordamos en esta lucha la de anteriores generaciones de mexicanos que también lucharon por sus anhelos. No es el fin. Es un nuevo principio. La vida sigue.
Bibliografía recomendada:
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El domingo 27 de julio se realizará un gran ejercicio ciudadano. Los mexicanos, sin distingo de género, podremos opinar sobre la pretendida reforma energética, que se limita a la industria petrolera, del gobierno federal y su partido, Acción Nacional. Ese ejercicio tendrá otras dos etapas el 10 y 24 de agosto, los Estados del sur y norte, respectivamente. Entre los que tendremos la oportunidad de opinar el próximo domingo 27, estamos los residentes en el Distrito Federal y el Estado de Veracruz.
Conocimos la propuesta del gobierno, la analizamos y por ello concluimos que no es aceptable para la Nación. En este foro expresamos nuestro análisis sobre tal iniciativa. En otras páginas hicimos el seguimiento de los Foros de Debate organizados por el Senado de la República, donde se expresaron voces a favor de la reforma y voces que advirtieron sobre su inviabilidad desde los puntos de vista económico, técnico, de seguridad nacional y de fundamento constitucional. La conclusión que se puede tener de esos debates es que la reforma, como está propuesta, no es aceptable para los mexicanos.
Millones de ciudadanos, de ambos géneros, diremos no a la iniciativa del jefe del poder ejecutivo federal. Aquí están nuestras razones. Y también nuestras propuestas:
Por toda la información que ya tenemos y entendimos y por convicción el domingo diremos NO a la privatización de la industria petrolera mexicana. Decimos SI a la defensa del petróleo que es de la Nación, por razones históricas. Defendemos lo establecido en el artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:
Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas; de… el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el territorio nacional, en la extensión y términos que fije el Derecho Internacional.
Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos, en los términos que señale la Ley Reglamentaria respectiva.
La preservación del petróleo y el gas como parte del patrimonio nacional es básica para el sustento y desarrollo del país. Por ello la ley suprema,
Corresponde a
…
Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado y
La iniciativa de reforma a
Algunos de los artículos que se pretenden modificar y las propuestas son (se muestran en color negro el texto vigente, en azul el de la iniciativa y en fondo amarillo la implicación de ésta):
Artículo 3:
II. (Vigente) La exploración, la explotación, la elaboración y las ventas de primera mano del gas, así como el transporte y el almacenamiento indispensables y necesarios para interconectar su explotación y elaboración.
II. (Iniciativa del ejecutivo) La exploración, la explotación, la elaboración y las ventas de primera mano del gas.
Eliminando como una actividad de la industria petrolera nacionalizada: el transporte y el almacenamiento indispensables y necesarios para interconectar su explotación y elaboración, por ejemplo ductos de pozos centros de almacenamiento y a refinerías.
III. (Vigente) La elaboración, el transporte, el almacenamiento, la distribución y las ventas de primera mano de aquellos derivados del petróleo y del gas que sean susceptibles de servir como materias primas industriales básicas y que constituyen petroquímicos básicos, que a continuación se enumeran:
1. Etano;
2. Propano;
3. Butanos;
4. Pentanos;
5. Hexano;
6. Heptano;
7. Materia prima para negro de humo;
8. Naftas; y
9. Metano, cuando provenga de carburos de hidrógeno, obtenidos de yacimientos ubicados en el territorio nacional y se utilice como materia prima en procesos industriales petroquímicos.
III. (Iniciativa del ejecutivo) La elaboración y las ventas de primera mano de aquellos derivados del petróleo y del gas que sean susceptibles de servir como materias primas industriales básicas y que constituyen petroquímicos básicos, que a continuación se enumeran:
Eliminando el transporte, el almacenamiento, la distribución.
Artículo 4º (vigente):
Salvo lo dispuesto en el artículo 3o., el transporte, el almacenamiento y la distribución de gas podrán ser llevados a cabo, previo permiso, por los sectores social y privado, los que podrán construir, operar y ser propietarios de ductos, instalaciones y equipos, en los términos de las disposiciones reglamentarias, técnicas y de regulación que se expidan.
El transporte, el almacenamiento y la distribución de gas metano, queda incluida en las actividades y con el régimen a que se refiere el párrafo anterior.
Artículo 4 (iniciativa del ejecutivo):
Petróleos Mexicanos, sus organismos subsidiarios y los sectores social y privado, previo permiso, podrán realizar las actividades de transporte, almacenamiento y distribución de gas, de los productos que se obtengan de la refinación de petróleo y de petroquímicos básicos.
El sector privado podrá realizar actividades de transporte, almacenamiento y distribución. PEMEX requerirá de permiso como si fuera una empresa privada y no la industria nacional del petróleo.
(Sigue la iniciativa del ejecutivo) Petróleos Mexicanos y sus organismos subsidiarios podrán contratar con terceros los servicios de refinación de petróleo. Dicha contratación no podrá, en modo alguno, transmitir la propiedad del hidrocarburo al contratista, quien tendrá la obligación de entregar a Petróleos Mexicanos o sus organismos subsidiarios todos los productos y residuos aprovechables que resulten de los procesos realizados.
Se pretende que la refinación del petróleo, para la producción de gasolinas y diesel, la realicen empresas privadas. Esto implica que se instalen refinerías particulares en el país, muy previsiblemente de empresas transnacionales. Como la inversión que se requiere para una refinería es de muchos millones de dólares es de preverse que la empresa que decida instalarla lo haga condicionando a que se le contrate por un plazo tan largo como para la recuperación de su inversión y altas utilidades, lo que limitaría la realización de licitaciones periódicas para contratar la refinación, lo que está expresamente no permitido por
(Sigue la iniciativa del ejecutivo) Las personas que pretendan realizar las actividades o prestar los servicios a que se refieren los dos párrafos anteriores, podrán construir, operar y ser propietarios de ductos, instalaciones y equipos, en los términos de las disposiciones reglamentarias, técnicas y de regulación que se expidan.
Mucho más claro que el oscuro petróleo.
La iniciativa propone agregar el artículo 4A:
ARTÍCULO
Petróleos Mexicanos y sus organismos subsidiarios realizarán los actos necesarios para dar cumplimiento a los tratados internacionales que los Estados Unidos Mexicanos celebre para la exploración y desarrollo de los yacimientos de hidrocarburos transfronterizos, entendiendo por éstos a aquéllos que se encuentran en territorio nacional y tienen continuidad física fuera de éste.
El sector privado podrá realizar la exploración de yacimientos transfronterizos. El término “realizarán los actos” es equivalente a contratarán a empresas privadas.
Artículo 6º (vigente).- Petróleos Mexicanos podrá celebrar con personas físicas o morales los contratos de obras y de prestación de servicios que la mejor realización de sus actividades requiere.
Las remuneraciones que en dichos contratos se establezcan, serán siempre en efectivo y en ningún caso concederán por los servicios que se presten o las obras que se ejecuten, porcentajes en los productos, ni participación en los resultados de las explotaciones.
Artículo 6º (iniciativa del ejecutivo).- Petróleos Mexicanos y sus organismos subsidiarios podrán celebrar con personas físicas o morales los contratos de obras y de prestación de servicios que la mejor realización de sus actividades requiere, manteniendo en todo momento el control sobre las actividades en la exploración y desarrollo de los recursos petroleros.
Aquí se introduce la contratación de empresas privadas para la exploración, esto es la búsqueda en el subsuelo continental o debajo del lecho marino de nuevos yacimientos de hidrocarburos. Es una manera de introducir la posibilidad de contratos de riesgo sin mencionarlos explícitamente.
(Sigue la iniciativa del ejecutivo) Las remuneraciones que en dichos contratos se establezcan, serán siempre en efectivo y en ningún caso concederán, por los servicios que se presten o las obras que se ejecuten, propiedad sobre los hidrocarburos, ya sea a través de porcentajes en los productos o de participación en los resultados de las explotaciones.
Se establece la prohibición de dos formas de remuneración, no de cualquiera otra que se haya propuesto ya, como la del diputado del PRI Eduardo Cervantes Andrade indexando el pago a las reservas descubiertas, esto es los nuevos yacimientos que se encuentren en los trabajos de exploración.
Artículo 10 (vigente).- La industria petrolera es de utilidad pública, preferente sobre cualquier aprovechamiento de la superficie y del subsuelo de los terrenos, incluso sobre la tenencia de los ejidos o comunidades y procederá la ocupación provisional, la definitiva o la expropiación de los mismos, mediante la indemnización legal, en todos los casos en que lo requieran
Son de utilidad pública las actividades de construcción de ductos. Petróleos Mexicanos, sus organismos subsidiarios y las empresas de los sectores social y privado estarán obligados a prestar a terceros el servicio de transporte y distribución de gas por medio de ductos, en los términos y condiciones que establezcan las disposiciones reglamentarias.
Artículo 10 (iniciativa del ejecutivo) …
Son de utilidad pública las actividades de construcción de ductos y de plantas de almacenamiento. Petróleos Mexicanos, sus organismos subsidiarios y las empresas de los sectores social y privado estarán obligados a prestar a terceros el servicio de transporte y distribución por medio de ductos, en los términos y condiciones que establezcan las disposiciones reglamentarias.
Esto es acceso abierto a los ductos e instalaciones de almacenamiento de PEMEX para uso de empresas privadas. PEMEX estaría obligado a brindar servicios al sector privado. Se permitiría que un contratista, persona física o empresa privada, utilice instalaciones construidas y operadas por PEMEX para prestar servicios contratados al propio PEMEX, negocio redondo sin ninguna inversión, utilizando la infraestructura construida por la empresa nacional para lucrar por empresas privadas.
Estas son algunas de las propuestas contenidas en la iniciativa del ejecutivo federal y que contravienen lo dispuesto en el artículo 27 de
La afectación que tendría para Petróleos Mexicanos es tal que esta industria petrolera nacional podría ser desmantelada y convertido el nuevo organismo en una agencia de contrataciones de empresas, principalmente transnacionales. Por ello millones de mexicanos nos oponemos a que sea aprobada esta reforma, porque no fortalece a PEMEX, lo debilita. La industria petrolera es de todos y por ello la defendemos, es nuestro derecho como mexicanos.
El próximo 8 de mayo, comparecerán ante el Senado de la República la secretaria de energía y el director de Petróleos Mexicanos para fundamentar la iniciativa de reforma petrolera del titular del poder ejecutivo federal, no hay tal ya que su iniciativa no está fundamentada en la Constitución, sino que es contraria a lo que la ley suprema establece. Tratarán de seguir engañando. No lo lograrán.
Los legisladores federales en sus deliberaciones deben observar que la propuesta de reforma que hizo el jefe del poder ejecutivo y que defiende con promoción mediática es contraria a
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